Pintor y escultor de texturas vivas. Más de cinco décadas explorando el color, la materia y la luz a través del acrílico sobre tela.
Nace en Tovar, estado Mérida en 1958. Desde muy joven, José Luis Guerrero desarrolla un lenguaje plástico propio donde la textura es protagonista absoluta: capas densas de acrílico que construyen paisajes táctiles, bodegones que vibran y figuras que emergen desde la materia misma.
Su obra transita entre el realismo expresionista y la abstracción lírica, con una paleta que honra los ocres, dorados y tierras de su tierra andina. Las jarras, tinajas, cafeteras y naturalezas muertas que pueblan sus telas no son simples objetos: son pretextos para explorar la luz, el tiempo y la memoria.
Ha expuesto en Venezuela, Francia, España, Portugal, Egipto, Croacia, Eslovenia, Bosnia y Florida, y su obra forma parte de colecciones públicas y privadas en varios continentes. En 2014 recibió la Distinción Maestro Honorario de la Universidad Nacional Experimental de las Artes (UNEARTES), Mérida.
Una carrera forjada en Venezuela y proyectada al mundo, desde las galerías de Caracas hasta los museos de Europa y el Medio Oriente.
"La textura es la huella del tiempo sobre la materia — y la materia, nuestra memoria más honesta."