Nueve ensayos dantescos

Nueve ensayos dantescos  (Ned) por J.L. Borges (de la saga de los frutos secos?)

Me pasa lo que me pasa por leer de todo, pero he de confesar que me pareció un librito bello, era barato, y la ilustración de portada incluía un detalle de un cuadro del Bosco, (siempre me han gustado, es una especie de ¿dónde esta Willy? del medieveo, del mediomiro, del tuerto, del retorcido)

además Borges había sido uno de mis autores “fetiches” de juventud: por entonces creía haber leído casi todo (al menos sus obras más conocidas) de él (poesía entonces no leía, ahora tampoco, bueno un poquito: la que surge de la nube  y algún CD): libro de arena, ficciones, el Aleph… en fin: alas da la juventud a la ignorancia….. pero siempre tendré a Ulrica en mi recuerdo (ahora llevo una insignia blanca enganchada en la solapa que dice: Pregúnteme por qué)

Ned estaba a medias desde hacía algún tiempo (apenas son cien páginas), pero tuvo suerte, el otro día al ir al lavabo y descubrir que me había dejado en el trabajo “el libro en curso”, Ned fue la odalisca elegida por mi mano, para acompañarme esa noche en el lavabo. Siendo nueve los ensayos y sabiendo que ya lo había empezado, no tuve más remedio que empezar a releerlo desde el segundo, lo continué más tarde, ya mejor sentado.

Se trata de un recopilatorio de artículos (9) dedicados a algún aspecto concreto de la divina comedia: dos versos escogidos del canto catorce (invento seguro al mal recordar), sobre la presencia de Ulises, sobre el supuesto canibalismo de un padre sobre sus hijos… en fin… nada que a los pobres mortales nos interesé a menos qué: estemos haciendo untrabajopalcole o una tesis sobre la Divina Comedia, o sobre escritos menores del Gran Borges. Sin embargo como decía el prolífico Anónimo al inicio del Lazarillo, no hay libro que no tenga su provecho. (de todas formas mi recomendación es que hundamos nuestros dientes en carnes más magras).

Lo dicho: descubro que como aquí (esta nube), lo importante no es el libro, el párrafo o el verso analizado, sino que lo importante parece ser (al menos esta noche insomne a mi me lo parece), Tomar el texto como trampolín, como punto de apoyo sobre el que batir  para saltar (para estrellarnos unos metros más allá). Un par de ideas me han quedado, que Ulises y el capitan Akhab, son en el fondo unos suicidas alambicados, el origen de sus desgracias son ellos mismos, o que todos los personajes, incluso nosotros mismos, somos tan sólo un sarta de palabras. (de la diferencia entre personas y personajes en este mundo virtual, podemos hablar cuándo gustéis), y que Borges leyó la Divina Comedia en los viajes que en tranvía le llevaban cada mañana a su trabajo en la Biblioteca Nacional, esto a pesar de lo insulso será probablemente lo que acabe quedando en la memoria.

También he aprendido que no siempre juzgamos por igual, aprendí a odiar las citas en idiomas “foraneos” sin traducir gracias a Sanchez Drago, así más tarde me fue más fácil hablar mal de él. Me cuesta sin embargo odiar a Borges por el mismo motivo, se empeña en poner en italiano pedacitos de la comedia, dando por supuesto que todos somos políglotas como él, y claro el editor no va a gastar una nota al pie, para esa nimiedad, ¡que hubieran estudiao!

En fin, por si alguien quiere un resumen, si conocéis la divina comedia como yo: o sea nada  (la comedias que conozco suelen quedarse como mucho en divertidas, de todos modos me ha picaó, y la sacaré de la biblio para darle un vistazo, y para que ella pueda darle un vistazo al mundo)

no leáis estos nueve ensayos pedantescos, hay mucho por leer (Al menos que la alternativa sea el periódico de ayer)

Una ReFlexión última (una vez releído tal vez la primera y a estas altura única): El consorcio de hosteleros y restauradores de la ciudad de Florencia ha elevado una propuesta al senado romano para modificar en pasquines, folletos y enciclopedias el nombre de tan magno autor, por Dancafe Aliguieri, o si sus señorías lo tienen a bien Dancapuccino,

Sean felices

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