El bello verano

El bello verano de Cesare Pavéese

En una sola línea:

Pss no esta mal, al menos es corto

Si quieres más (aunque no sé si vale la pena, estas advertid@) :

Lo escogí en la biblioteca, tan sólo porque me sonaba el autor no se de qué, a veces así,  sin querer he encontrado pequeñas joyitas (para mi memoria personal), en este caso no ha habido suerte, es un libro sencillo, una historia en apariencia excesivamente cotidiana, una adolescente en el Turín de los años cuarenta, deseosa de ser ya mayor, ser mujer, una amiga  más “avezada” la guía  (en buenas y malas direcciones)  esta última trabaja como modelo para pintores (bohemios claro esta) de segunda. Ginia en un pequeño taller, sin futuro. Pero sospechas que bajo esa aparente normalidad hay algo más.

Parece la típica historia de perdida de la inocencia, pero no es así, pierde la “virginidad” en un estudio luminoso con olor a trementina, pero no la inocencia…. la historia acaba, pero la vida sigue… quedas con la duda de que pasará con los personajes, que será de sus vidas.  pero en realidad su vida acaba en la última página, no existe vida más allá de la última página para los personajes, sólo las “historias” sobre personas tienen continuación más allá de lo que de ellas relatamos o nos cuentan, de lo que de ellas sabemos.

Se trata de una historia muy “normal”, parecen personas no personajes, por eso me falta algo, quiero saber de sus vidas, pero me desasosiega saber que no tienen,

Que su autor-Dios se suicido, ¿significa algo? (quiso tomar la que dicen es nuestra única decisión verdadera, quiso demostrar que él era su propio Dios-Autor?).

Existe belleza en lo cotidiano? Las historias han de ser “extraordinarias” para ser recordadas?

PD:

No sé pq, pero como se ha producido la asociación  de ideas, os la cuento, al leerlo he pensado en Heinri Böl (o parecido), el de memorias de un payaso (de ese libro sólo recuerdo la portada, que era evidentemente el dibujo de un payaso clásico), el mismo de unos cuentos ambientados en la segunda guerra mundial (muy bueno y terrible), el mismo de un viaje a Irlanda, tal vez sea esa aparente normalidad, esa sensación de que no pasa nada extraordinario.

PD. Esta mañana en el zoo, tumbado leía en un banco, a mi lado Víctor dormía en el cochecito, poco más allá Marc jugaba en unos columpios, aparte la vista de libro (normalmente la realidad es mucho menos interesante), tras el banco el grueso tronco una platanera se elevaba imponente, la perspectiva así tumbado la hacía deseable (no volví la vista al libro inmediatamente, tras comprobar dónde estaba Marc). La platanera subía decreciendo en tamaño, jirafa vegetal, manchas amarillas sobre fondo verde pastel?, de tronco a gruesas ramas, estas se dividieron en ramas, cada vez más pequeñas, como una hidra, pero al final de la ramitas, en lugar de mil cabezas, hojas en todos los tonos de verdes, las más altas brillaban al sol, las más  bajas en un verde oscuro, a la sombra de las anteriores.

Deja un comentario